Guía
Cómo cuidar tus zapatos de cuero
Un par de cuero bien cuidado dura años. Uno mal cuidado dura una temporada. La diferencia son diez minutos al mes.
La rutina
- Cada vez que los usas
- Sacúdeles el polvo con un trapo seco y sepáralos de la pared para que respiren. No los guardes húmedos.
- Cada dos semanas
- Cepillo de cerda suave para sacar la mugre de las costuras y del borde de la suela, que es donde se acumula.
- Cada uno o dos meses
- Crema o grasa de cuero neutra, en capa delgada. El cuero es piel: si no se hidrata, se reseca y se agrieta en las zonas de flexión.
- Antes de temporada de lluvias
- Impermeabilizante en aerosol para cuero. Repite cada mes mientras dure el invierno.
Si te cogió el aguacero
Esto es lo que más daña el calzado de cuero en Colombia, y casi siempre por secarlo mal.
- Sécalos a temperatura ambiente, lejos de estufas, secadores y sol directo. El calor directo encoge el cuero y lo agrieta de forma irreversible.
- Rellénalos con papel periódico para que conserven la forma mientras secan. Cambia el papel cuando esté húmedo.
- Cuando estén completamente secos, aplica crema hidratante. La lluvia se lleva los aceites naturales del cuero.
- Nunca los metas a la lavadora ni los sumerjas. El forro en cuero natural se endurece y ya no vuelve.
Nobuk y gamuza, aparte
La Bota Darkwood lleva nobuk en la caña, que se trata distinto al cuero liso: nada de cremas ni grasas, porque le aplastan la fibra y le quitan la textura. Va cepillo de goma o de crepé para levantar el pelo, y aerosol específico para nobuk.
Rotarlos es lo que más los alarga
El pie suelta humedad todos los días, y el cuero necesita alrededor de 24 horas para soltarla del todo. Usar el mismo par a diario acorta su vida más que cualquier otra cosa. Si alternas dos pares, cada uno dura más del doble que si usaras uno solo hasta acabarlo.
